buscar por:

artista:

año:
 
 
Estanque
1993
Tipo de obra: Instalación
Autor: Pedro Garhel


Antes de descender al estanque, unas palabras impresas en unos displays electrónicos te invitan y te sugieren que bajes y te desprendas de todo tu dinero y lo tires fuertemente contra la plancha dorada, para formar parte del estanque.
Cuando llegas te encuentras con dos monitores en blanco y negro que están emitiendo imágenes de dos cámaras en circuito cerrado, una de ellas capta a las personas que se posicionan delante del estanque y recoge la acción de tirar sus monedas. La otra muestra el impacto de las monedas en la plancha metálica y su descenso al agua.
Todo ello queda engrandecido doblemente por el impacto sonoro que producen las monedas en la superficie dorada y el sonido al caer al agua del estanque, provocando un movimiento de ondas, que se reflejan en las paredes, techos, y en todo el recinto, haciendo que la obra, a través del reflejo de la luz rebotada en la superficie del agua y el sonido, tenga una nueva atmósfera o dimensión en cada momento.
Lo que fluye y lo que se estanca. Lo que se deposita y lo que se genera. La energía (sónica, lumínica, motriz, física, etérea) y la repercusión de su acción. Los valores y los estados. La conciencia y la ignorancia. En definitiva esquemas estructurales del comportamiento socio-cultural.
Pedro Garhel.

Estanque se construye como un espejo colectivo en el que se refleja la conciencia y la ignorancia del patrón socioeconómico y cultural (¿deformado?) de nosotros. Si bufones, commedianti dell´Arte y demás buhoneros podían representar los vicios públicos y privados, poniendo el acento jocoso y lúdico en la muestra de lo más crudo y lacerante del comportamiento social, cuando lo jocoso desaparece y queda desnudo lo lúdico como crítica social, nos encontramos ante un espejo que no parece serlo. Y por tanto, de apariencia inofensiva. Garhel retoma aquí el precepto de W. Benjamín del “autor como productor”, como agitador y generador de resistencia frente a los excesos de la modernidad capitalista, disponiendo una herramienta de dinamización social, de reflexión y, por ende, de transformación.
Estanque está construido como una videoinstalación interactiva que invita al público generar con su acción un discurso, poniéndose cada visitante en el centro mismo de la crítica y el análisis. Es su participación la que constituye el nudo central del relato. Antes de descender al estanque, unos displays electrónicos invitan a desprenderse de todo el dinero y a tirarlo con fuerza contra la plancha dorada, para dejarlos hundirse en él. Al acceder al estanque, dos monitores en blanco y negro emiten imágenes de dos cámaras en circuito cerrado. Una de ellas capta al público ante el estanque tirando sus monedas; la otra muestra el impacto de las monedas en la plancha metálica y su descenso al fondo del agua.
Bajo la forma de juego interactivo se expone así la noción lacaniana de la ideología, como representación de la relación imaginaria del sujeto con sus condiciones reales de existencia. Un juego que decididamente desdibuja el punto de ruptura entre el cuerpo y el espacio exterior -el espacio social- recuperando la distancia crítica eliminada por lo cotidiano. Un efecto reflexivo como el que supone ver la propia acción de desprenderse del dinero y lanzarlo a un estanque, sólo puede ser entendido como un artefacto -aparentemente trivial- capaz de reconstruir un mapa cognitivo olvidado. Toma de conciencia. Desvelamiento. Impulso para la acción. El papel del dinero, su valor y moralidad, su estado de opinión, son expuestos mediante esta argucia de reflexión y de distanciamiento. Estanque funciona así como una tecnología re-productiva y re-creativa, abierta a la polisemia y generada desde un estado mental posmoderno, es decir, del capitalismo avanzado. Una invitación al cuestionamiento de “lo dado por sentado”.
Abraham San Pedro


Eventos relacionados:
1993. Cultura Crisis Cultura. Sala Minerva, Círculo de Bellas Artes, Madrid, ES


  Formato:
Instalación de vídeo, materiales y tamaño variable